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| Molina's Ferrozz - Comentarios de su director |
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| Domingo, 06 de Septiembre de 2009 19:30 | ||||
Acá fotografías del proceso, el trailer y algunas palabras de Jorge Molina, director de este largometraje cubano, sobre su proyecto, el rodaje, su equipo de trabajo, el cine de horror, el cine latinoamericano... “Molina´s Ferozz es real”
El cine de género, el horror más exactamente, nunca ha alcanzado la categoría de ¨cultura elevada¨, ni siquiera en Hollywood, y es solamente en los últimos veinticinco años , y gracias a la obra de eruditos de mérito y rigor inusuales, tales como Robin Wood, Noel Carroll, Kim Newman y Christopher Sharrett, que este producto de la ¨cultura vulgar¨ ha llamado la atención del mundo académico y ha comenzado a recibir la atención que merece por parte de la crítica. Hace unos días terminé el rodaje de mi más reciente proyecto audiovisual Molina´s Ferozz, una película de horror cargada de erotismo inspirada en Lolita, la novela de Vladimir Navokov y el cuento infantil La Caperucita Roja de Charles Perrault, sueño acariciado durante varios años y que gracias al apoyo de CINERGIA y de la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños se ha podido realizar. ¿Qué puedo decir? El primer sorprendido con el fallo del jurado de Cinergia, fui yo. ¡No me lo podía creer! Pensemos que en Latinoamérica enfrentamos un grupo de problemas diferente en lo concerniente al cine de género, y al cine de horror en particular. La historia del Nuevo Cine Latinoamericano es bien conocida: cómo ha llegado a caracterizarse por un grupo de agendas políticas y sociales progresistas, y cómo ha evolucionado hacia una práctica de cines nacionales bien diferentes. El rodaje de Ferozz fue una experiencia maravillosa donde un grupo de personas, una familia unida conmigo a la cabeza como padre y guía espiritual se lanza a esa extraordinaria aventura que es rodar una película, una película de terror. Todos cegados de pasión fuimos a la carga dentro de ese campo de batalla que es el cine donde confluyen un sin número de emociones de las que habla Sam Fuller en su maravillosa y sintética definición del séptimo arte. Diez y siete días de rodaje intenso que han sido los días más felices de mi vida. El proceso ha sido hermoso, casi como un juego de niños pero no exento de complejidades, una escuela para todos los implicados pero más para mi que me he retroalimentado de todo y de todos. El equipo técnico al igual que el grupo de actores, todos maravillosos, lo dieron todo. El cine se hace en equipo y si no hay un buen equipo no hay una buena película. Ya hay un primer corte de una película hecha desde las entrañas y con el corazón. La vida es tan corta y a veces me pregunto ¿qué hacemos aquí? Si ya estamos aquí, entonces pasemos por la vida sabiendo que pasamos y mi manera de hacerlo es rodando películas, rodando sin parar de manera honesta y leal. La integridad artística depende en alto grado de descubrir y explorar los estilos de más resonancia para el artista. No soy completamente libre cuando escojo respetar este diálogo interno. Estoy influenciado por la obra de un gran número de directores de todo el mundo, y les he tomado prestado abundantemente. Las obras que salen de mí, espontáneamente, las obras que me siento inspirado e impulsado a hacer, son visiones personales, de pesadilla, de la sexualidad y la violencia. Esto también pone a mi obra en terreno movedizo en lo que respecta a la industria de mi país. He tenido la oportunidad de formular mis ideas en ese cine cubano marginal del cual mi obra forma parte.
Una vez más gracias a todos. ¡ Sigo en la batalla! Molina.
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